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La Villa de Azuébar, situada en pleno corazón del Parque Natural de la Sierra de Espadán se nos muestra encarnada en la ladera soleada de una montaña a 310m de altitud y en su cima notamos la impresionante silueta del castillo árabe que antaño dio cobijo a la población. Las calles, empedradas antiguamente, se nos muestran formando hileras irregulares, en ocasiones rectilíneas, en una estructura urbana que evoca su antigua habilidad árabe. Penetrar en la población es encontrarse ante si un paisaje inigualable de admirables montañas donde los alcornoques, las carrascas, olmos, madroños, son mecidos por la brisa mediterránea que sopla en la Sierra cargada de romero y espliego.
Todo Azuébar esta lleno de lugares recónditos y paisajes agrestes donde resaltan sus majestuosas montañas salpicadas por el verde característico de los árboles centenarios. Su abrupta orografía y la belleza de sus parajes naturales hacen de Azuébar un lugar idoneo para los amantes del montañismo, senderismo o cicloturismo.
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